che ibarra
Poeta recién llegado
Mente clara para poemas oscuros escritos con tintas negras en grises ocasos,
hermanos de los mismos atardeceres rojos que destiñen a negras noches de solitud,
y me enfrento a los Lienzos amarillos que claman la justicia del ocre pincel de mis fracasos,
a que pintar las rosas secas que pudren aromas en el agua verdosa de mi inquietud.
La roja esencia que llora la virgen moruna para un milagro luminoso que no pido,
Es el acto de fe, que día con día reverdece un destino sin tino ni esperanza,
añiles cielos encapotados que a pesar de todo nunca llueven, ni mojan mi olvido,
pero van tiñendo de matices tornasol cierta alma que sin calma va perdiendo la confianza.
Este arcoíris monocromático de mi pensamiento no ofrece nada en su final,
Nubes violetas, racimos de casi uvas celestes, que desangran lluvia de acre sabor,
Como llenar mi paleta de tanta desesperanza, pincel estático, lienzo fatal,
Impávida vida, que bueno puedo pintar con tanto de mal color.
Che
hermanos de los mismos atardeceres rojos que destiñen a negras noches de solitud,
y me enfrento a los Lienzos amarillos que claman la justicia del ocre pincel de mis fracasos,
a que pintar las rosas secas que pudren aromas en el agua verdosa de mi inquietud.
La roja esencia que llora la virgen moruna para un milagro luminoso que no pido,
Es el acto de fe, que día con día reverdece un destino sin tino ni esperanza,
añiles cielos encapotados que a pesar de todo nunca llueven, ni mojan mi olvido,
pero van tiñendo de matices tornasol cierta alma que sin calma va perdiendo la confianza.
Este arcoíris monocromático de mi pensamiento no ofrece nada en su final,
Nubes violetas, racimos de casi uvas celestes, que desangran lluvia de acre sabor,
Como llenar mi paleta de tanta desesperanza, pincel estático, lienzo fatal,
Impávida vida, que bueno puedo pintar con tanto de mal color.
Che