Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escuché de tu boca proferir el adiós amargo.
En mis adentros se enturbiaron mis recuerdos
de un pagano que mató mis sueños.
Eterno traidor de mi alma.
Asesinaste en un segundo mis pasiones.
Las mismas que resguardaron tu lecho
en las noches en que sentías el frió.
Válgame mi dolor y maldeciré tu nombre.
Aun cuando mi corazón no permita
abrir mi boca para tal desafió.
Denigrare tu nombre aún con mi silencio.
El cielo vendrá a consolar mi dolor.
Y mi luto será tu condena.
Ciertamente recordaras que existo.
Y bañándote con mi desprecio matare tu espíritu.
No busques pues mi perdón,
pues el daño ya esta hecho.
Y lo que marcaste en mi será una llaga
que estará contigo cada vez que recuerdes
mi nombre: Desprecio
::