Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta maldita distancia
que nos tiene separados,
nuestros seres agobiados
con amor en abundancia.
Cultivar la tolerancia
contra esa incesante duda,
que a nuestro amor nada ayuda
en poder fortalecerlo,
y de amor abastecerlo
ojalá que nunca acuda.
Tu aroma llega hasta mí
transportado por la brisa,
que al igual que tu sonrisa
como un ave llega aquí.
Lo que me atrapa de ti
es lo inmenso de tu amor,
puedo sentir el calor
de tu cuerpo junto al mio,
me recorre como un río
y me atrapa en su furor.
Y tu imagen se mantiene
viva en mi pensamiento,
viaja siempre sobre el viento
y en las nubes se sostiene.
¿El lugar de donde viene?
del interior de tu alma,
que con apasible calma
se apodera de mi ser,
como bien lo puedes ver
nuestros destinos empalma.
Esta maldita distancia
que de ti me ha separado,
pero el uno al otro atado
a éste amor en concordancia
Nos rebasa la abundancia
de amor en el corazón,
sobrepasa a la razón
que limita a la cordura,
y casi raya en locura
ésta angustia sinrazón.
En las tardes desoladas
cuando el sol está cayendo,
en sus rayos te estoy viendo
entre nubes aureoladas.
Sobre aquellas arboladas
de impresionante espesura,
se confunde tu hermosura
atravéz del gran paisaje,
se mezcla con el follaje
atravéz de la llanura.
que nos tiene separados,
nuestros seres agobiados
con amor en abundancia.
Cultivar la tolerancia
contra esa incesante duda,
que a nuestro amor nada ayuda
en poder fortalecerlo,
y de amor abastecerlo
ojalá que nunca acuda.
Tu aroma llega hasta mí
transportado por la brisa,
que al igual que tu sonrisa
como un ave llega aquí.
Lo que me atrapa de ti
es lo inmenso de tu amor,
puedo sentir el calor
de tu cuerpo junto al mio,
me recorre como un río
y me atrapa en su furor.
Y tu imagen se mantiene
viva en mi pensamiento,
viaja siempre sobre el viento
y en las nubes se sostiene.
¿El lugar de donde viene?
del interior de tu alma,
que con apasible calma
se apodera de mi ser,
como bien lo puedes ver
nuestros destinos empalma.
Esta maldita distancia
que de ti me ha separado,
pero el uno al otro atado
a éste amor en concordancia
Nos rebasa la abundancia
de amor en el corazón,
sobrepasa a la razón
que limita a la cordura,
y casi raya en locura
ésta angustia sinrazón.
En las tardes desoladas
cuando el sol está cayendo,
en sus rayos te estoy viendo
entre nubes aureoladas.
Sobre aquellas arboladas
de impresionante espesura,
se confunde tu hermosura
atravéz del gran paisaje,
se mezcla con el follaje
atravéz de la llanura.
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