raquelenchu
Poeta asiduo al portal
Maldita soledad
Me siento sola;
veo la oscuridad absoluta,
siento como quema el hielo,
oigo gritar a la insonoridad,
saboreo lo agrío del azucar,
y todo por esta maldita soledad.
Poco a poco fuimos siendo menos;
empezamos siendo siete
todas eramos de edad mucho menor
cuando ya no necesitabamos un taburete
para vernos en cualquier espejo
dejamos de darnos consejos,
cuatro por un lado
y tres por otro lado.
Yo me quede en el cuarteto grupo
a las demás casi les escupo
cuando decidimos poner una tregua
ya no era lo mismo
dos de las siete estaban a miles de leguas
ya solo eramos cinco
mi grupo nos convertimos en tres
y de su grupo quedaron dos
casi todas nos voliamos a llevar bien
pero ella no.
Se empezó a distanciar
llevandome a mi con ella
a las dos nos terminó por aislar
al resto con mi ausencia casi les atropella
pero ninguna tubo el valor de cortar.
Con las demás no tengo el valor de hablar,
ya no se si por vergüenza
por yo haberme dejado arrastrar
o no se si será por venganza
porqué ellas me dejaron marchar.
Ahora me siento como un microbio
ella tiene novio,
yo soy como si no existiera
si quedamos, no aparece
si hablamos, solo es de un parecer
si salimos, es con el
estoy cansada de parecer una de atrás
pero no tengo a nadie más
¿que hacer?
Ya ni voy con ella;
tan solo por el.
Le antepuso ante la promesa aquella
¿que ocurrió con aquella promesa
que hicimos cuando eramos de la infancia presas?
Esa promesa que hicimos
esa promesa en la que deciamos:
siempre nosotras antes que el
¿daré vueltas sola a este carrusel?
ya lo he hecho. Ya estoy sola
no salgo por que no tengo con quien.
No hablo por que no tengo con quien.
No me divierto por que no tengo con quien
De siete pasamos a ser dos
de dos pasamos a ser tres
y de ser tres pase a ser yo sola.
Me siento sola;
veo la oscuridad absoluta,
siento como quema el hielo,
oigo gritar a la insonoridad,
saboreo lo agrío del azucar,
y todo por esta maldita soledad.
Poco a poco fuimos siendo menos;
empezamos siendo siete
todas eramos de edad mucho menor
cuando ya no necesitabamos un taburete
para vernos en cualquier espejo
dejamos de darnos consejos,
cuatro por un lado
y tres por otro lado.
Yo me quede en el cuarteto grupo
a las demás casi les escupo
cuando decidimos poner una tregua
ya no era lo mismo
dos de las siete estaban a miles de leguas
ya solo eramos cinco
mi grupo nos convertimos en tres
y de su grupo quedaron dos
casi todas nos voliamos a llevar bien
pero ella no.
Se empezó a distanciar
llevandome a mi con ella
a las dos nos terminó por aislar
al resto con mi ausencia casi les atropella
pero ninguna tubo el valor de cortar.
Con las demás no tengo el valor de hablar,
ya no se si por vergüenza
por yo haberme dejado arrastrar
o no se si será por venganza
porqué ellas me dejaron marchar.
Ahora me siento como un microbio
ella tiene novio,
yo soy como si no existiera
si quedamos, no aparece
si hablamos, solo es de un parecer
si salimos, es con el
estoy cansada de parecer una de atrás
pero no tengo a nadie más
¿que hacer?
Ya ni voy con ella;
tan solo por el.
Le antepuso ante la promesa aquella
¿que ocurrió con aquella promesa
que hicimos cuando eramos de la infancia presas?
Esa promesa que hicimos
esa promesa en la que deciamos:
siempre nosotras antes que el
¿daré vueltas sola a este carrusel?
ya lo he hecho. Ya estoy sola
no salgo por que no tengo con quien.
No hablo por que no tengo con quien.
No me divierto por que no tengo con quien
De siete pasamos a ser dos
de dos pasamos a ser tres
y de ser tres pase a ser yo sola.