Azul Dean
Poeta fiel al portal
Un sótano en Madrid
quizás por San Bernardo
pero seguro es esquina con Gran Vía
eran rutilantes las zarpas de la noche
-gente de mal vivir-
un trago, después diez
no recuerdo el porqué
sonaban a piadosas
mis palabras
¿o dije algún te quiero?...
Y no mentí, te juro no mentí,
cuando al sonar las diez
y ya por Plaza España,
el frío descubrió la negra faz de la resaca
cerré los ojos, los puños, la conciencia,
un brazo reposé sobre tu hombro
te dije sin decir un hasta siempre:
no dudes -evoqué al poeta-
"la mañana es solo una coartada
para borrar la noche"
no lo olvides,
es un regalo, guárdalo.
La Casa Gallardo
me guiño un ojo cómplice
tus pasos divagaron hacia Oriente.
Era enero,
ya hace seis años
no volví a verte, se que no olvidaste, elegiste:
no borrar la noche
¡maldito regalo!.
quizás por San Bernardo
pero seguro es esquina con Gran Vía
eran rutilantes las zarpas de la noche
-gente de mal vivir-
un trago, después diez
no recuerdo el porqué
sonaban a piadosas
mis palabras
¿o dije algún te quiero?...
Y no mentí, te juro no mentí,
cuando al sonar las diez
y ya por Plaza España,
el frío descubrió la negra faz de la resaca
cerré los ojos, los puños, la conciencia,
un brazo reposé sobre tu hombro
te dije sin decir un hasta siempre:
no dudes -evoqué al poeta-
"la mañana es solo una coartada
para borrar la noche"
no lo olvides,
es un regalo, guárdalo.
La Casa Gallardo
me guiño un ojo cómplice
tus pasos divagaron hacia Oriente.
Era enero,
ya hace seis años
no volví a verte, se que no olvidaste, elegiste:
no borrar la noche
¡maldito regalo!.