Danel
Un cubano más
Desde el día en que Judas, traidor,
le dio la espalda a Jesús,
no he podido ver la luz
ni he tocado más la plata.
Maldito he sido por Dios,
condenado a vida eterna,
mas mi alma no refleja
ni mi sombra al caminar.
A tu casa puedo entrar
solo si acaso me invitas,
pues un alma pura y limpia
el pecado debe abrazar.
le dio la espalda a Jesús,
no he podido ver la luz
ni he tocado más la plata.
Maldito he sido por Dios,
condenado a vida eterna,
mas mi alma no refleja
ni mi sombra al caminar.
A tu casa puedo entrar
solo si acaso me invitas,
pues un alma pura y limpia
el pecado debe abrazar.