Évano
Libre, sin dioses.
¡Hola, compañeros! Presento la siguiente estructura:
Tres estrofas que son tres cuartetos. Los dos primeros cuartetos liras, serventesios, donde los heptasílabos "cercan" a los endecasílabos; y el tercero es un cuarteto de eneasílabos donde son "cercadas" las dos rimas anteriores por una nueva. Las dos primeras estrofas plantearían "experiencias de la vida" y el cuarteto eneasílabo concretaría "las consecuencias" de dichas experiencias. La rima es la siguiente:
Primera estrofa:
7-a,11-B, 11A, 7b
Segunda estrofa:
7-b, 11-A, 11-B, 7-a
Tercera estrofa:
9-C, 9-B, 9-A, 9-C
Los endecasílabos conllevan los ritmos internos catalogados como correctos, así como los hetasílabos y eneasílabos. Espero que les guste la estructura. Se les saluda afectuosamente.
Malina omañeñesa: título: No se ha de jurar el amor
La mujer de tu mundo,
hasta que llegue el fin de mi camino,
juraste siendo celo vagabundo.
Cambiarías mi sino,
y fuiste el más profundo
dolor que se encontró con mi destino.
En el amor no vale ser segundo,
si fuiste sibilino.
Ahora, si cruza el querer
mis pasos de tonto adivino,
soy el ente más iracundo
de cuantos se puedan temer.
Tres estrofas que son tres cuartetos. Los dos primeros cuartetos liras, serventesios, donde los heptasílabos "cercan" a los endecasílabos; y el tercero es un cuarteto de eneasílabos donde son "cercadas" las dos rimas anteriores por una nueva. Las dos primeras estrofas plantearían "experiencias de la vida" y el cuarteto eneasílabo concretaría "las consecuencias" de dichas experiencias. La rima es la siguiente:
Primera estrofa:
7-a,11-B, 11A, 7b
Segunda estrofa:
7-b, 11-A, 11-B, 7-a
Tercera estrofa:
9-C, 9-B, 9-A, 9-C
Los endecasílabos conllevan los ritmos internos catalogados como correctos, así como los hetasílabos y eneasílabos. Espero que les guste la estructura. Se les saluda afectuosamente.
Malina omañeñesa: título: No se ha de jurar el amor
La mujer de tu mundo,
hasta que llegue el fin de mi camino,
juraste siendo celo vagabundo.
Cambiarías mi sino,
y fuiste el más profundo
dolor que se encontró con mi destino.
En el amor no vale ser segundo,
si fuiste sibilino.
Ahora, si cruza el querer
mis pasos de tonto adivino,
soy el ente más iracundo
de cuantos se puedan temer.
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