Ciela
Poeta veterano en el portal
"La Rosita"
Mamá
Jamás tuvo vejez.
No era Rosita la soltera,
y en serio que era bella
al modo de Mireya.
Tal vez por eso me salvé.
Pulposa cual pulpera,
la de Santa Lucía.
Qué pronto se me fue,
qué pronto se me fue.
-"¿A quién le habrá salido,
a la viudita aquella,
la lauchi de su hija
que apenas la refleja?"-.
Envidia de vecinas
al verla peligrosa:
- "Ahí viene la Rosita,
se puso capelina
¡y pollerita roja!" -.
Jamás tuvo vejez.
Se hacía los vestidos
con moldes color té,
campana plato de piqué
gira que gira...
-¿no la ven?- ...
... Mami de trompo y carrousel,
mami fugaz de mi niñez.
Tenía los ojos como él.
Tal vez por eso
es que lo amo
y lo amaré.
Quizás por su mirada
de un cielo femenino
me apropié.
Un celestín fue su destino:
qué pronto se me fue,
qué pronto se me fue.
Jamás tuvo vejez.
Y aun la veo ahí
entre el poplín y el brodery,
entre la Pitman y el baión
meta soplarme una canción.
Jamás tuvo vejez
ni combatió
a su precoz viudez.
Tenía tantos novios:
un gastronómico,
un militar, un verdulero,
un Juan Tenorio
poeta y funebrero.
En su velorio
se disputaban el cajón...
... ¡ay, qué garrón!:
Qué pronto se me fue,
qué pronto se me fue.
Jamás me vió Mujer
ni supo qué estudié.
pero me hacía...
... ¡las milanesas con puré!.
Tal vez por eso
me salvé.
Jamás tuvo vejez,
sí porcelanas
en la tez.
Cantaba AveMarías
en la iglesia
milongas en la pieza,
la viuda de Miguel.
Qué pronto se me fue,
qué pronto se me fue.
Ay, Mami Manzanita,
sos abuelita
y a mis muchachos
quizás, los protegés.
Te canta hoy tu lauchita,
ya sabés ...
... para salvarse
de una vez.
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