ivoralgor
Poeta fiel al portal
La mañana se torna eclíptica,
tu boca y mis besos
apocalipsis de entrega y pasión,
el sol nace en mis suspiros y la luna de tus manos tersas.
El sueño helénico se mece en tus enaguas,
la pasión de Eros se apropia de mi pecho,
la seducción de Venus se marca en tus cabellos,
siendo yo mortal para la diosa que se cimbra en tus senos tibios.
La mañana se torna eclíptica,
tu boca y mis besos
seducción caprichosa del estruendo del silencio
cuando se calla un gemido taciturno en medio de la noche fresca.
Yo el cansancio oblicuo del atardecer,
inconsciente guiño que se divulga en la piel,
fuerza amazónica de tus caderas,
saciedad que se oculta en los recuerdos de ayer.
La mañana se torna eclíptica,
tu boca y mis besos
profanación de un idilio que no se deja morir,
que resucita al mínimo contacto de tu lengua con mi piel.
La mañana se torna eclíptica,
tú luna, yo sol,
en todo momento cuando no te encuentro
al atardecer.
tu boca y mis besos
apocalipsis de entrega y pasión,
el sol nace en mis suspiros y la luna de tus manos tersas.
El sueño helénico se mece en tus enaguas,
la pasión de Eros se apropia de mi pecho,
la seducción de Venus se marca en tus cabellos,
siendo yo mortal para la diosa que se cimbra en tus senos tibios.
La mañana se torna eclíptica,
tu boca y mis besos
seducción caprichosa del estruendo del silencio
cuando se calla un gemido taciturno en medio de la noche fresca.
Yo el cansancio oblicuo del atardecer,
inconsciente guiño que se divulga en la piel,
fuerza amazónica de tus caderas,
saciedad que se oculta en los recuerdos de ayer.
La mañana se torna eclíptica,
tu boca y mis besos
profanación de un idilio que no se deja morir,
que resucita al mínimo contacto de tu lengua con mi piel.
La mañana se torna eclíptica,
tú luna, yo sol,
en todo momento cuando no te encuentro
al atardecer.