Lucyfero
Poeta recién llegado
Mañana llorica
Mayo 2008
Hay días de todo revés,
En que parece la luna,
Despedirse de un traspié,
De toda sombrita alguna.
A veces parece poder,
Salir el sol por poniente,
En una mañana cabruna,
Es él que nace insolente.
De vez en cuando la mar,
Ocurre ser descendente,
Y es la cota inoportuna,
La que sosiega regente.
Y en ese día de bajuna,
Dormidita disidente,
Cree que todo se vuelve,
Como loco irreverente.
La que se dice de arriba,
Apresa de tonto simiente,
Hoy se levanta cautiva,
Llorica y efervescente.
¡No llores mi niña bonita!
Por este tonto impaciente,
Que no merece siquiera,
Ni un llorar de accidente.
Maldita mañana llorica,
Hipando por cualesquiera,
Recuerdos que, dolientes,
El corazón a mí requiera.
Memorias de otro ferviente,
Tiempo de luna inquieta,
Por este amor de derroche,
Y de malditas miserias.
Amor de lágrimas rectas,
Y de pasiones recuerdo,
Que vive de feria en feria,
Y de fructificar aligero.
¿Para qué tanto aprovechar?
Si todo será un recuerdo,
Ese por el que hoy lloras,
Y por el que siempre muero.
Mayo 2008
Hay días de todo revés,
En que parece la luna,
Despedirse de un traspié,
De toda sombrita alguna.
A veces parece poder,
Salir el sol por poniente,
En una mañana cabruna,
Es él que nace insolente.
De vez en cuando la mar,
Ocurre ser descendente,
Y es la cota inoportuna,
La que sosiega regente.
Y en ese día de bajuna,
Dormidita disidente,
Cree que todo se vuelve,
Como loco irreverente.
La que se dice de arriba,
Apresa de tonto simiente,
Hoy se levanta cautiva,
Llorica y efervescente.
¡No llores mi niña bonita!
Por este tonto impaciente,
Que no merece siquiera,
Ni un llorar de accidente.
Maldita mañana llorica,
Hipando por cualesquiera,
Recuerdos que, dolientes,
El corazón a mí requiera.
Memorias de otro ferviente,
Tiempo de luna inquieta,
Por este amor de derroche,
Y de malditas miserias.
Amor de lágrimas rectas,
Y de pasiones recuerdo,
Que vive de feria en feria,
Y de fructificar aligero.
¿Para qué tanto aprovechar?
Si todo será un recuerdo,
Ese por el que hoy lloras,
Y por el que siempre muero.