La mañana madura y casi desgranada,
el sol picón y altanero,
un son desganado y mustio,
todo vacío, desolado.
Ayer el amor repicaba pendenciero,
inquieto y ansioso,
y la alegría bullía,
y la dicha se derramaba.
Ayer la mañana era joven y espigada,
el sol cálido y amable,
melodías risueñas y festivas,
todo pleno, lleno.
¡Ayer estabas tú!
el sol picón y altanero,
un son desganado y mustio,
todo vacío, desolado.
Ayer el amor repicaba pendenciero,
inquieto y ansioso,
y la alegría bullía,
y la dicha se derramaba.
Ayer la mañana era joven y espigada,
el sol cálido y amable,
melodías risueñas y festivas,
todo pleno, lleno.
¡Ayer estabas tú!