Vicente Moreno
Poeta fiel al portal
Manantial
Por: Vicente Salvador Moreno
Vicente Moreno.
Vicente.
Ya no vinieron con el sol
ni con el agua
el festival de tus labios
o los besos suspendidos
en el aire.
o los besos suspendidos
en el aire.
No hubo para mí
algún mensaje con una flor
o una carta perfumada.
No hubo
para mí.
¡El atlas blanco de tu cuerpo!
para mí.
¡El atlas blanco de tu cuerpo!
¡Tu aroma huyó desde el lecho
a la guarida en que te escondes!
a la guarida en que te escondes!
Anduve solo
por allí.
Con mis papeles y mis lápices.
por allí.
Con mis papeles y mis lápices.
Arrastrando tu recuerdo,
anduve
por allí.
Reclamando al mundo,
¡que la vida me trajera algún rastro de ti!
Alguna piedra derretida
por la huella de tu pie.
¡Algún grito ceniciento
entre la turba
que te delatara!
que terminaras por rodar
hasta mis pies,
desde una vidriera,
en alguna de las tiendas.
Orando pedí
que en tu huida
derrumbaras
por error
¡el dominó completo
de todos los estantes del mercado!
que aparecieras… allí,
¡fantasmal
entre mercancías y frascos!
que en tu huida
derrumbaras
por error
¡el dominó completo
de todos los estantes del mercado!
que aparecieras… allí,
¡fantasmal
entre mercancías y frascos!
Te busqué en la nata de la leche
y en la hirviente espuma
de un café.
y en la hirviente espuma
de un café.
Caminé las joyerías
y los huecos de los anillos.
y los huecos de los anillos.
Corrí en el hipódromo,
¡oh, mi efímera jinete
como un loco!
Hurgué con fruición
entre las monedas de la fuente,
en la plaza,
por si algún deseo
durara aún allí,
sin pedirse
¡olvidado en el agua!
¡oh, mi efímera jinete
como un loco!
Hurgué con fruición
entre las monedas de la fuente,
en la plaza,
por si algún deseo
durara aún allí,
sin pedirse
¡olvidado en el agua!
Revisé los diarios, las noticias.
Di un brinco de espanto
en los obituarios.
Y… mejor ... me fui.
Y… mejor ... me fui.
Allí,
en las arenas
en la falda del océano,
donde se inicia el hombre
con sus casas.
Allí
llegó a mis sentidos
la respuesta,
al pozo amargo
de tu ausencia:
Las olas
con sus ubres
de espuma
con sus ubres
de espuma
¡amamantan el Océano!
En la tempestad o en la calma.
Así,
En la tempestad o en la calma.
Así,
¡con sus pezones blancos van las olas a nutrir al mar!
Yo.
¡Vida mía!
¡Vida mía!
¡Sacio mi sed de ti!
Las comisuras de tus labios fluyen
hasta el alma mía.
Y el líquido de ese óvalo,
nutre toda mi existencia.
¡Bebo de los afluentes de la tierra!
¡Saboreo desde el curso de los ríos!
Desde las piletas en las plazas.
¡Saboreo desde el curso de los ríos!
Desde las piletas en las plazas.
Y… Bebo
de la misma lluvia
cuando es que el cielo coge
cuando es que el cielo coge
alguna nube negra,
entre sus manos.
¡Forajida, con cara de traviesa!
¡Mariposa de agua!
¡Mariposa de agua!
No me expliques
No me cuentes
No me cuentes
dónde fueron tú
y mis labios
mermelada
de naranja.
mermelada
de naranja.
Vicente Moreno Todos los Derechos Reservados.
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