Sobre la loma de un monte
quiero, que entierren mi cuerpo,
para ver el horizonte
y estar mas cerca del cielo,
rodeado de un paisaje
donde florezca el cerezo,
donde se críen los lirios
y el aire huela a romero,
cubierto por unas piedras
en la humedad de su suelo,
donde ver de día el mar
y de noche los luceros,
el día que yo me muera,
el día que yo esté muerto,
que en una loma me entierren,
sin mas honor que el de un perro.
quiero, que entierren mi cuerpo,
para ver el horizonte
y estar mas cerca del cielo,
rodeado de un paisaje
donde florezca el cerezo,
donde se críen los lirios
y el aire huela a romero,
cubierto por unas piedras
en la humedad de su suelo,
donde ver de día el mar
y de noche los luceros,
el día que yo me muera,
el día que yo esté muerto,
que en una loma me entierren,
sin mas honor que el de un perro.