ALYA
Poeta fiel al portal
Me miras y te ríes de esta extraña rareza
que dices que yo soy,
a mí no me interesa la risa, ni la burla,
no me intimida el hecho
simple de no encajar,
no soy la delicada flor
que se deshoja
si una brusca palabra escucha pronunciar.
Digo mis groserías
y eso a nadie le importa,
mis brazos sobre el pecho cruzo de cuando en vez,
me paro bruscamente si eso se me antoja,
se me traba la lengua y qué.
Si a alguien no le gusto, eso no me deprime,
me bebo el agua a sorbo si la sed me tortura,
no se fingir afecto, ni tampoco interés.
La moda no me ata, no soy fea, por si las dudas,
hago lo que yo quiero, me encantan los finales de cuentos al revés.
Suelo no impresionarme con las divinidades,
a nadie rindo culto, todo el mundo es igual.
Me conmueven las cosas a veces inusuales:
el olor de la tierra después de una llovizna,
la mirada de un niño, la lectura de un libro, una estrella en el cielo,
un extraño al pasar.
No le temo a los años, porque vivo los días,
si me muero mañana, he de morir en paz,
vivo hurgando en mi alma,
si encontrara vestigios de envidia, complejo, insatisfacción o dudas
los extirpo sin miedos y sigo firme mi andar.
que dices que yo soy,
a mí no me interesa la risa, ni la burla,
no me intimida el hecho
simple de no encajar,
no soy la delicada flor
que se deshoja
si una brusca palabra escucha pronunciar.
Digo mis groserías
y eso a nadie le importa,
mis brazos sobre el pecho cruzo de cuando en vez,
me paro bruscamente si eso se me antoja,
se me traba la lengua y qué.
Si a alguien no le gusto, eso no me deprime,
me bebo el agua a sorbo si la sed me tortura,
no se fingir afecto, ni tampoco interés.
La moda no me ata, no soy fea, por si las dudas,
hago lo que yo quiero, me encantan los finales de cuentos al revés.
Suelo no impresionarme con las divinidades,
a nadie rindo culto, todo el mundo es igual.
Me conmueven las cosas a veces inusuales:
el olor de la tierra después de una llovizna,
la mirada de un niño, la lectura de un libro, una estrella en el cielo,
un extraño al pasar.
No le temo a los años, porque vivo los días,
si me muero mañana, he de morir en paz,
vivo hurgando en mi alma,
si encontrara vestigios de envidia, complejo, insatisfacción o dudas
los extirpo sin miedos y sigo firme mi andar.
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