marquelo
Negrito villero
Te has preguntado
si el cuerpo se te arqueó como interrogación
en medio de la hoja en blanco?
Te has preguntado
que haces de todo por no conseguir nada
cuando empiezas a sentir entrecortada tu respiración
sin tragar un beso?
Seguro ayer le preguntabas a la noche si también reflexiona
antes de embarcarse en la primera ola, alejándose de toda la ciudad de tísicos?
Seguro que te llevas la mano al labio para engañar mojarlo cuando no tiene
ni una ceniza de amor
y luego te quedas a la orilla de tu cuarto
o flotando en medio del cognac
que hace espejo al zapato de la prostituta que pisa con más verdad todas las homilías.
Quizá en algún punto del aire que viaja o descansa
está la ventana de tu próxima resurección
pero no la miras
quizá esté lejos quizá la tapa un árbol enano o quizá te estorbe el espejo que te refleja
o quizá esté detrás de ti y no la ves hasta que ella tiene la conmiseración de encontrarte.
Entonces
mirás a tu alrededor y con la mirada construyes un planeta el cuál orbitas
pero sin luz
con una traslación de millones de horas. Sencillamente es imposible llegar joven
al punto de iniciio de tu mirada. Así que lo dejas. Ideas un plan:
comienzas a sacar de tu puerta la palabra DESOLACIÓN que pegaste con los jirones de tu alma
y te la guardas en el bolsillo para que haga peso de realidad.
Comienzas a saltar y a crucificarte en el aire pensando que eres una pluma
que caerá sobre la mano cansada de tu sueño
que siempre te espera para que lo vuelvas a besar.
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