Julio Garona
Poeta recién llegado
Y llegó el día, un mal día,
la ventisca llegó a mi casa
y te arrancó de mis brazos;
el campo es ya negro,
mi alma es matorral de espinas,
el aire me arrastra
muy lejos de ti.
Aunque yo sigo esperando
y en mi mente siempre vivirás,
tendré el valor de buscarte
y de encontrarte,
si el paso del tiempo me lo permite.
Seguiré triste
pero contento si te encuentro;
que canten, pues, los árboles,
que me despejen la vista
para verte si el viento se marcha
y el agua te devuelve la sonrisa.
LA ESPERA SE HACE LARGA, PERO TU VOZ AVIVA MI CAMINAR...
la ventisca llegó a mi casa
y te arrancó de mis brazos;
el campo es ya negro,
mi alma es matorral de espinas,
el aire me arrastra
muy lejos de ti.
Aunque yo sigo esperando
y en mi mente siempre vivirás,
tendré el valor de buscarte
y de encontrarte,
si el paso del tiempo me lo permite.
Seguiré triste
pero contento si te encuentro;
que canten, pues, los árboles,
que me despejen la vista
para verte si el viento se marcha
y el agua te devuelve la sonrisa.
LA ESPERA SE HACE LARGA, PERO TU VOZ AVIVA MI CAMINAR...