Lizzy
Poeta adicto al portal
Manos maltratadas y extendidas,
mirada triste e inclinada,
trapos vetustos y hediondos.
Solo espera que Dios le conceda
el milagro, de una moneda
sobre sus manos frías y vacías.
Un alimento para su alma,
que esperó con tanta calma
y seguirá esperando todo los días.
Un aliento de hermano
aunque sea de un arcano
y dar vida su corazón en agonías.
Una señal de corazones
condolidos y valientes
que aún existen en estos días.
A aquellos verdaderos,
les esperan con invitados
sus banquetes en el cielo.