A veces piensas que puedes irte,
pero me ardes
en cada parte de las plantas y las palmas
en cada refugio de las sabias y las mieles
me ardes el orgullo en los papeles
y los discursos antárticos
los tragos, los impulsos verdes
los muros y las durezas,
ardes secretos y Atlántidas
personificando la figura del sueño casual
y te apoderas del sentido
en rondas brutales de primaveras cortas.
vales las penas y los muertos
mas ahora que la nigromancia es eficaz y placentera
entre los delirios de mis textos,
vales cada irreverencia de la luz en mis entrañas,
entonces, el burdo alfabeto se pasea bendito
antes de clavarse sumiso y reconfortante,
somos conocedores de los pliegues
pero deja que tomen las curvas tranquilos,
hoy deja que caigan dormidos uno por uno
los esclavos en las fabricas de amapolas,
que ardan uno por uno
los patrones racionales del siglo XXI,
mantenlo borroso, que ya vamos
y solo sueña que sueño que estamos.
pero me ardes
en cada parte de las plantas y las palmas
en cada refugio de las sabias y las mieles
me ardes el orgullo en los papeles
y los discursos antárticos
los tragos, los impulsos verdes
los muros y las durezas,
ardes secretos y Atlántidas
personificando la figura del sueño casual
y te apoderas del sentido
en rondas brutales de primaveras cortas.
vales las penas y los muertos
mas ahora que la nigromancia es eficaz y placentera
entre los delirios de mis textos,
vales cada irreverencia de la luz en mis entrañas,
entonces, el burdo alfabeto se pasea bendito
antes de clavarse sumiso y reconfortante,
somos conocedores de los pliegues
pero deja que tomen las curvas tranquilos,
hoy deja que caigan dormidos uno por uno
los esclavos en las fabricas de amapolas,
que ardan uno por uno
los patrones racionales del siglo XXI,
mantenlo borroso, que ya vamos
y solo sueña que sueño que estamos.