MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta brava queja
atardeciente,
las fábulas de horror
son carnavales.
Aconteció el hastío
sobre la faz de los hombres,
que anhelaron matar
al inmutable.
El silencio feroz.
Temido.
Profanado.
Mientras la cosa tiembla
ante esas mieles del exilio,
la muerte asfixia
sus mentes criminales,
y ya no hay mares sin sed
en la balanza…
En esta brava queja
atardeciente,
hay barcos que se van
a acompañarse.
Mar adentro se van.
Hay barcos que se van
a reencontrarse.
atardeciente,
las fábulas de horror
son carnavales.
Aconteció el hastío
sobre la faz de los hombres,
que anhelaron matar
al inmutable.
El silencio feroz.
Temido.
Profanado.
Mientras la cosa tiembla
ante esas mieles del exilio,
la muerte asfixia
sus mentes criminales,
y ya no hay mares sin sed
en la balanza…
En esta brava queja
atardeciente,
hay barcos que se van
a acompañarse.
Mar adentro se van.
Hay barcos que se van
a reencontrarse.
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