Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé cómo explicar lo que ahora siento
Es como si un rubor perseverante
me hiriera de improviso en el semblante
y sólo fuera sólo sentimiento.
No sé cómo entender mi pensamiento
que raudo se hace pulso palpitante,
latido tan humilde y arrogante
que es hijo de mi pecho turbulento.
Las dudas que me asaltan son mi duda
-el patio donde siempre juego aislado
y donde Dios se apiada y va en mi ayuda-.
En este mar de dudas vivo a nado
en medio de un vaivén que me saluda
marítimo, inmortal desangelado.
Es como si un rubor perseverante
me hiriera de improviso en el semblante
y sólo fuera sólo sentimiento.
No sé cómo entender mi pensamiento
que raudo se hace pulso palpitante,
latido tan humilde y arrogante
que es hijo de mi pecho turbulento.
Las dudas que me asaltan son mi duda
-el patio donde siempre juego aislado
y donde Dios se apiada y va en mi ayuda-.
En este mar de dudas vivo a nado
en medio de un vaivén que me saluda
marítimo, inmortal desangelado.