Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Predilectas innatas virtudes
manchan el celebro del mudo,
como disco que gira las noches,
las notas de arreboles y velos de oro puro,
quizás estoy en el ecuánime
diadema que hoy aviva el sol sobre las nubes
y habla de la necesidad infinita
en un sable de una mendiga pasión oculta,
libre en la ciencia que remedia
y ataña a la tupida insanía,
del verso indeleble imborrable
que en el corazón anida y cala todavía,
a un cautivo y frágil no se agota
en el repliegue profundo y poseído,
oscuro abrigo que no levanta el muro,
de este fecundo he infeliz castigo,
bramando y aberrante resultaré preso
de esta inútil esperanza que motivaría,
aún por el rumor del aire en el viento de las ansias,
viviría su cariño y su vida, en el mar, de la melancolía.
manchan el celebro del mudo,
como disco que gira las noches,
las notas de arreboles y velos de oro puro,
quizás estoy en el ecuánime
diadema que hoy aviva el sol sobre las nubes
y habla de la necesidad infinita
en un sable de una mendiga pasión oculta,
libre en la ciencia que remedia
y ataña a la tupida insanía,
del verso indeleble imborrable
que en el corazón anida y cala todavía,
a un cautivo y frágil no se agota
en el repliegue profundo y poseído,
oscuro abrigo que no levanta el muro,
de este fecundo he infeliz castigo,
bramando y aberrante resultaré preso
de esta inútil esperanza que motivaría,
aún por el rumor del aire en el viento de las ansias,
viviría su cariño y su vida, en el mar, de la melancolía.