Las hojas secas flotan por la laguna,
mi esquife mueve las hojas creando
vibraciones, el cipayo se ve
a la orilla con su aljaba
y su grito soberbio,
vespertino trajo consigo las
las historia que el cielo
cuenta, halito boreal abrasador
las estrellas cuentan las historia
de que una vez existió
un castillo en el habitaba
logunbre; se dice de un joven
taciturno que por las
tardes bosquejaba la princesa de
sus sueños por los ocaso
se escuchaban la trisas de
las golondrinas, un suspiro
y un gran sueño latían en su
interior, nublados sus
ojos están por tal soledad
atenazante _se dice
que el joven taciturno se aventuro
a un viaje que nunca olvidaría,
seria la mayor aventura
de su vida así que zarpo del
muelle de los atardeces sigilosos
y se surco por las aguas mas
peligrosas de la tierra, amainada
esta su arca fluctuando ala
vereda buscando ese puerto
que lo lleve al sueño asequible
la noche se torno
brumosa y triste pero la
esperanza erecta vive,
cuando al verse los primeros
rayos crepusculares a los
lejos se distingue una isla
arropada de muchos colores y madrigal
de árboles fructíferos y de afable
arena al dar mis primeros
pasos, los árboles en una armonía
casi perfecta es como ver
un oborozo zaguán
_Sentado sobre la arena se encontraba
el joven taciturno observando
el ocaso gamal y ala ves su pensamientos se
perdían en sus preguntas ¿será esto
un sueño o es real alo lejos
en el mar se veía un esquife
en el venia una princesa
al llegar ala orilla al llegar se veía
sorprendida por la belleza
de la isla pero nada
se comparaba ala belleza de
ella y los dos estupefactos por igual
quedaron al intercambiar miradas
_El joven distinguió sus cabellos
eran como rutilados colochos,
sus labios melindes y rojizos, sus
ojos brillaban como una
luz nevada en su interior,
rocío cayo y sabia tan
dulce como la miel,
nos acercamos
nos tomamos de la
mano y un terremoto explotó
en mi interior, por un
momento cerré mis ojos
y podía sentir su cabello
húmedo y delicado en mi rostro
y su piel tan sublime y
Delicada como la rosa
_sus labios se entrelazaron y
Desde el cielo descendió un
Un sendo arco iris y caminaron
Tomados de las manos
Hacia las estrellas, se dice
Que cada atardecer
De primavera se les ve
Por fin juntos
sempiternamente
mi esquife mueve las hojas creando
vibraciones, el cipayo se ve
a la orilla con su aljaba
y su grito soberbio,
vespertino trajo consigo las
las historia que el cielo
cuenta, halito boreal abrasador
las estrellas cuentan las historia
de que una vez existió
un castillo en el habitaba
logunbre; se dice de un joven
taciturno que por las
tardes bosquejaba la princesa de
sus sueños por los ocaso
se escuchaban la trisas de
las golondrinas, un suspiro
y un gran sueño latían en su
interior, nublados sus
ojos están por tal soledad
atenazante _se dice
que el joven taciturno se aventuro
a un viaje que nunca olvidaría,
seria la mayor aventura
de su vida así que zarpo del
muelle de los atardeces sigilosos
y se surco por las aguas mas
peligrosas de la tierra, amainada
esta su arca fluctuando ala
vereda buscando ese puerto
que lo lleve al sueño asequible
la noche se torno
brumosa y triste pero la
esperanza erecta vive,
cuando al verse los primeros
rayos crepusculares a los
lejos se distingue una isla
arropada de muchos colores y madrigal
de árboles fructíferos y de afable
arena al dar mis primeros
pasos, los árboles en una armonía
casi perfecta es como ver
un oborozo zaguán
_Sentado sobre la arena se encontraba
el joven taciturno observando
el ocaso gamal y ala ves su pensamientos se
perdían en sus preguntas ¿será esto
un sueño o es real alo lejos
en el mar se veía un esquife
en el venia una princesa
al llegar ala orilla al llegar se veía
sorprendida por la belleza
de la isla pero nada
se comparaba ala belleza de
ella y los dos estupefactos por igual
quedaron al intercambiar miradas
_El joven distinguió sus cabellos
eran como rutilados colochos,
sus labios melindes y rojizos, sus
ojos brillaban como una
luz nevada en su interior,
rocío cayo y sabia tan
dulce como la miel,
nos acercamos
nos tomamos de la
mano y un terremoto explotó
en mi interior, por un
momento cerré mis ojos
y podía sentir su cabello
húmedo y delicado en mi rostro
y su piel tan sublime y
Delicada como la rosa
_sus labios se entrelazaron y
Desde el cielo descendió un
Un sendo arco iris y caminaron
Tomados de las manos
Hacia las estrellas, se dice
Que cada atardecer
De primavera se les ve
Por fin juntos
sempiternamente