Lola Rodríguez
Poeta recién llegado
Ese instante que tu nombre llegó a mí.
Como la fuerza de un mar furioso.
Porqué es inevitable pensar en ti.
Como un recuerdo maravilloso.
No espero nada de tu parte.
Si con tan sólo una sonrisa.
Impregnas todo como la brisa.
Aunque estés lejos y aparte.
Ha sido difícil en estos años.
En que yo pude haberte regalado.
Miles de besos y abrazos.
Por si los necesitas están guardados.
Miro en el cielo las estrellas.
Y me aferró a la ilusión.
Que lo que fue tuyo, regresa.
Que todo tiene solución.
En la vida tendremos varios amores.
El corazón le pertenece a las razones.
El cuerpo a un ritual amoroso.
Y el alma, sólo a un mar precioso.
Como la fuerza de un mar furioso.
Porqué es inevitable pensar en ti.
Como un recuerdo maravilloso.
No espero nada de tu parte.
Si con tan sólo una sonrisa.
Impregnas todo como la brisa.
Aunque estés lejos y aparte.
Ha sido difícil en estos años.
En que yo pude haberte regalado.
Miles de besos y abrazos.
Por si los necesitas están guardados.
Miro en el cielo las estrellas.
Y me aferró a la ilusión.
Que lo que fue tuyo, regresa.
Que todo tiene solución.
En la vida tendremos varios amores.
El corazón le pertenece a las razones.
El cuerpo a un ritual amoroso.
Y el alma, sólo a un mar precioso.