Gabriel_saia
Poeta recién llegado
Te espero sentado, por si los nervios se me olvidan,
Es que andar por estos caminos es cada vez más complicado,
Y yo -hace tiempo- perdí el cuidado de abrir mi boca con razón.
Te pido perdón, silencioso barco,
No soy navegante en nuevas aguas, pues para eso soy el peor.
Te imploro paciencia barco sin polizontes,
Porque en estos mares a veces pierdo la valentía.
No te digo nada malo,
Seguí tu camino sin cuidado, que yo sigo mi rumbo sin temor.
Poderoso barco, siguiendo el Estigia estoy seguro adónde vamos a llegar.
Así me gusta salir a navegar,
De esta manera no te puedo recriminar nada.
Me diste instrucciones desde la primera parada
Y solo en mi está el impulso de seguirlas -o no-.
Mi boca no abro sin permiso, desde hace ya mucho tiempo,
Debe ser por eso que dices: "hasta los peces piensan más que vos".
Del timón me hice enemigo, aunque siempre se que está,
Cuando me mira de reojo y no entiendo la razón,
Ahí es cuando por la borda mi cuerpo vacío quiero tirar.
Miento si te digo que soy lo que soy por ser solo un marinero,
Tengo pasión, tengo algo de estribos y un poco de pudor.
Dejemos de discutir amor,
No es mi culpa que, hasta en este océano,
Mi cabeza vaya a contramano con respecto a vos.
No intentemos ser monstruos sin sentimientos,
Porque la verdad, siento, y siento que nada terminó.
Nunca para mí,
Nunca para vos.
Antes de irme te prometo algo,
Amor hasta caer muerto...
Te espero sentado, por si los nervios se me olvidan,
Es que andar por estos caminos es cada vez más complicado,
Y yo -hace tiempo- perdí el cuidado de abrir mi boca con razón.
Te pido perdón, silencioso barco,
No soy navegante en nuevas aguas, pues para eso soy el peor.
Te imploro paciencia barco sin polizontes,
Porque en estos mares a veces pierdo la valentía.
No te digo nada malo,
Seguí tu camino sin cuidado, que yo sigo mi rumbo sin temor.
Poderoso barco, siguiendo el Estigia estoy seguro adónde vamos a llegar.
Así me gusta salir a navegar,
De esta manera no te puedo recriminar nada.
Me diste instrucciones desde la primera parada
Y solo en mi está el impulso de seguirlas -o no-.
Mi boca no abro sin permiso, desde hace ya mucho tiempo,
Debe ser por eso que dices: "hasta los peces piensan más que vos".
Del timón me hice enemigo, aunque siempre se que está,
Cuando me mira de reojo y no entiendo la razón,
Ahí es cuando por la borda mi cuerpo vacío quiero tirar.
Miento si te digo que soy lo que soy por ser solo un marinero,
Tengo pasión, tengo algo de estribos y un poco de pudor.
Dejemos de discutir amor,
No es mi culpa que, hasta en este océano,
Mi cabeza vaya a contramano con respecto a vos.
No intentemos ser monstruos sin sentimientos,
Porque la verdad, siento, y siento que nada terminó.
Nunca para mí,
Nunca para vos.
Antes de irme te prometo algo,
Amor hasta caer muerto...
Es que andar por estos caminos es cada vez más complicado,
Y yo -hace tiempo- perdí el cuidado de abrir mi boca con razón.
Te pido perdón, silencioso barco,
No soy navegante en nuevas aguas, pues para eso soy el peor.
Te imploro paciencia barco sin polizontes,
Porque en estos mares a veces pierdo la valentía.
No te digo nada malo,
Seguí tu camino sin cuidado, que yo sigo mi rumbo sin temor.
Poderoso barco, siguiendo el Estigia estoy seguro adónde vamos a llegar.
Así me gusta salir a navegar,
De esta manera no te puedo recriminar nada.
Me diste instrucciones desde la primera parada
Y solo en mi está el impulso de seguirlas -o no-.
Mi boca no abro sin permiso, desde hace ya mucho tiempo,
Debe ser por eso que dices: "hasta los peces piensan más que vos".
Del timón me hice enemigo, aunque siempre se que está,
Cuando me mira de reojo y no entiendo la razón,
Ahí es cuando por la borda mi cuerpo vacío quiero tirar.
Miento si te digo que soy lo que soy por ser solo un marinero,
Tengo pasión, tengo algo de estribos y un poco de pudor.
Dejemos de discutir amor,
No es mi culpa que, hasta en este océano,
Mi cabeza vaya a contramano con respecto a vos.
No intentemos ser monstruos sin sentimientos,
Porque la verdad, siento, y siento que nada terminó.
Nunca para mí,
Nunca para vos.
Antes de irme te prometo algo,
Amor hasta caer muerto...
Te espero sentado, por si los nervios se me olvidan,
Es que andar por estos caminos es cada vez más complicado,
Y yo -hace tiempo- perdí el cuidado de abrir mi boca con razón.
Te pido perdón, silencioso barco,
No soy navegante en nuevas aguas, pues para eso soy el peor.
Te imploro paciencia barco sin polizontes,
Porque en estos mares a veces pierdo la valentía.
No te digo nada malo,
Seguí tu camino sin cuidado, que yo sigo mi rumbo sin temor.
Poderoso barco, siguiendo el Estigia estoy seguro adónde vamos a llegar.
Así me gusta salir a navegar,
De esta manera no te puedo recriminar nada.
Me diste instrucciones desde la primera parada
Y solo en mi está el impulso de seguirlas -o no-.
Mi boca no abro sin permiso, desde hace ya mucho tiempo,
Debe ser por eso que dices: "hasta los peces piensan más que vos".
Del timón me hice enemigo, aunque siempre se que está,
Cuando me mira de reojo y no entiendo la razón,
Ahí es cuando por la borda mi cuerpo vacío quiero tirar.
Miento si te digo que soy lo que soy por ser solo un marinero,
Tengo pasión, tengo algo de estribos y un poco de pudor.
Dejemos de discutir amor,
No es mi culpa que, hasta en este océano,
Mi cabeza vaya a contramano con respecto a vos.
No intentemos ser monstruos sin sentimientos,
Porque la verdad, siento, y siento que nada terminó.
Nunca para mí,
Nunca para vos.
Antes de irme te prometo algo,
Amor hasta caer muerto...
Gabriel A. Saia