Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Adiós a la razón que luz me diera
y nunca su vigor me iluminara;
adiós a lo que muestra y no enmascara
y al fuego de vivirla compañera.
Adiós como si todo se perdiera
perdido en un afán que nada aclara;
adiós a la entereza más preclara
y al tiempo de esperar la primavera.
Marcharon tras de sí mis cardinales
quedándose mi senda malherida
ahogada en la negrura de mis males.
Adiós a la esperanza compartida,
adiós a sus esencias colosales,
adiós a la Verdad... Se fue la vida.
y nunca su vigor me iluminara;
adiós a lo que muestra y no enmascara
y al fuego de vivirla compañera.
Adiós como si todo se perdiera
perdido en un afán que nada aclara;
adiós a la entereza más preclara
y al tiempo de esperar la primavera.
Marcharon tras de sí mis cardinales
quedándose mi senda malherida
ahogada en la negrura de mis males.
Adiós a la esperanza compartida,
adiós a sus esencias colosales,
adiós a la Verdad... Se fue la vida.