Orfelunio
Poeta veterano en el portal
A la vida,
a la vida doy gracias
por vivir;
a la muerte,
a la muerte ninguna,
que la muerte es sufrir.
Y al amor...
El amor me acompaña,
es memoria de mí,
que reconquista un mañana
de los ayeres que fui.
Al oeste y al este,
hacia el norte y el sur,
hay un grito celeste
cuyo eco es azul.
Vientos fuertes,
rojas sangres derramadas,
y el azul junto a los verdes
llega en mares de alboradas.