KATINA
Poeta recién llegado
Ya no es ñiña ... Desapareció
la esperanza. Quizá, no sé,
olvido, la risa y la magia.
Ya se olvido de la risa,
no, de la sonrisa,
ya no canta, ni en silencio,
pero su corazón, no calla,
entre gritos apagados,
entre esfuerzos violentos,
su alma la llama,
allí esta, casi sin
oírla la niña aun
canta.
la esperanza. Quizá, no sé,
olvido, la risa y la magia.
Ya se olvido de la risa,
no, de la sonrisa,
ya no canta, ni en silencio,
pero su corazón, no calla,
entre gritos apagados,
entre esfuerzos violentos,
su alma la llama,
allí esta, casi sin
oírla la niña aun
canta.
Ya no aguanta su jaula,
no sabe su
condena,
si no se libera,
y se apagara su alma,
la inocencia perdida,
y se marchitara solo,
pensando,
y no mas tontería, se olvido
de nombrar,
la ayuda,
que los niños
en su inocente sabiduría,
siempre recurren.
El cerrojo
esta abierto,
pero ella no lo sabe,
solo si escucha,
y no se oculta en su sombra,
se le abrirá
la puerta, amor y magia,
en un alma arrollada.
no sabe su
condena,
si no se libera,
y se apagara su alma,
la inocencia perdida,
y se marchitara solo,
pensando,
y no mas tontería, se olvido
de nombrar,
la ayuda,
que los niños
en su inocente sabiduría,
siempre recurren.
El cerrojo
esta abierto,
pero ella no lo sabe,
solo si escucha,
y no se oculta en su sombra,
se le abrirá
la puerta, amor y magia,
en un alma arrollada.
Y solo, mira si no,
en el bolsillo,
de tu alma
unas margaritas,
de papel.
No fue casualidad,
que allí las guardaras.
fue el recuerdo,
y la inocencia
de un corazón puro,
quien las
guardo para un futuro.
en el bolsillo,
de tu alma
unas margaritas,
de papel.
No fue casualidad,
que allí las guardaras.
fue el recuerdo,
y la inocencia
de un corazón puro,
quien las
guardo para un futuro.
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