H.Nossa
Poeta recién llegado
Rocío en tu piel de domingo en bicicleta,
neblina olorosa a perfume mañanero;
líquidas perlas descienden a tus senos
y por el valle de tu espalda
buscan redonda forma como durazno
para morderlo como manzana.
Mis manos levantan tu bello como olas,
brisa que hincha tus velas y humedece tu playa;
buscando tus labios en oculto acantilado
en su latitud y altura besaré
para escuchar de tu boca dulce partitura.
Tus ojos, faro que destella
atiende mis versos de barco atunero
que pesca profundo en mar de otras épocas,
navegando en tu piel de pasiones indómitas;
invatibles palabras como tormentas
azotan mi mástil húmedas ráfagas
del ciclón de tus entrañas.
Amanece en tu regazo olor a mujer amada
aún tu nao despliega sus alas,
en mar de manantial calma;
Tu alma temblorosa afirma los responsos
de tu agotado marinero que se entregó en tu playa.