Se fue en silencio el clavel,
se fue con aura graciosa.
Silbando el destino cruel
mordió riendo a la moza
con gran dolor a sus pies,
ya postró a María Rosa.
Lo siento en el alma,
una hiel,
que ya moviera montañas.
En el alma lo siento,
fue fiel,
a su amor en tierra extraña.
Lo siento en el alma,
fue sed,
de la capa y la guadaña.
Y se fue en silencio al añil,
se fue con aura preciosa,
silbando al destino cruel,
que ya sabe por qué boza
el gracejo baladí
de la carbonera hermosa.
se fue con aura graciosa.
Silbando el destino cruel
mordió riendo a la moza
con gran dolor a sus pies,
ya postró a María Rosa.
Lo siento en el alma,
una hiel,
que ya moviera montañas.
En el alma lo siento,
fue fiel,
a su amor en tierra extraña.
Lo siento en el alma,
fue sed,
de la capa y la guadaña.
Y se fue en silencio al añil,
se fue con aura preciosa,
silbando al destino cruel,
que ya sabe por qué boza
el gracejo baladí
de la carbonera hermosa.
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