JOSE MANUEL SAIZ
Poeta asiduo al portal
MARIA
María se llevó el amor.
En realidad, María,
sólo se llevó el amor.
María nació con vida.
Pero el pequeño corazón
de María se paró.
¿Qué sentido tendrá para nadie
su breve paso por el mundo?
El cuerpo de María tenía el tamaño
justo de unas manos; y su vida duró
lo que dura un sueño.
Pero treinta latidos no son suficientes
para una madre. No, no lo son.
María nunca abrió los ojos;
María apenas movió los brazos;
los labios de María nunca respondieron
al asombro de otros labios.
No, medio minuto no es suficiente
para tanto amor. No, no lo es.
María se derramó en unas manos.
En realidad, María,
sólo conoció unas manos.
Dicen que la esperanza
es lo último que se pierde
y que la fe
es más fuerte que el dolor.
Pero, aunque la esperanza fuera tan grande
como el amor de un padre,
y más doliera la herida
en el vientre de una madre,
toda la ternura de la tierra
no haría latir
un sólo corazón.
Ahí se acaba todo.
Así se apaga un mundo.
El dolor empieza ahora.
Una vida cabe
en treinta segundos
No es posible en ese tiempo
llevarse tanto amor.
--oOo--
Con mucho cariño y mi consuelo para mis amigos Pamela y Juanma.
María se llevó el amor.
En realidad, María,
sólo se llevó el amor.
María nació con vida.
Pero el pequeño corazón
de María se paró.
¿Qué sentido tendrá para nadie
su breve paso por el mundo?
El cuerpo de María tenía el tamaño
justo de unas manos; y su vida duró
lo que dura un sueño.
Pero treinta latidos no son suficientes
para una madre. No, no lo son.
María nunca abrió los ojos;
María apenas movió los brazos;
los labios de María nunca respondieron
al asombro de otros labios.
No, medio minuto no es suficiente
para tanto amor. No, no lo es.
María se derramó en unas manos.
En realidad, María,
sólo conoció unas manos.
Dicen que la esperanza
es lo último que se pierde
y que la fe
es más fuerte que el dolor.
Pero, aunque la esperanza fuera tan grande
como el amor de un padre,
y más doliera la herida
en el vientre de una madre,
toda la ternura de la tierra
no haría latir
un sólo corazón.
Ahí se acaba todo.
Así se apaga un mundo.
El dolor empieza ahora.
Una vida cabe
en treinta segundos
No es posible en ese tiempo
llevarse tanto amor.
--oOo--
Con mucho cariño y mi consuelo para mis amigos Pamela y Juanma.