Yeray
Poeta asiduo al portal
MARÍA
Decoro mi habitación de rostros
invisibles a mis ojos, a mi piel,
en noches oscuras, llenan de placer,
escucho el silencio de una mujer
que me invita a su cuerpo de leche y miel,
aparece a mi lado con sus sueños . . .
Dueño de mi deseo, espero, sueño,
la realidad se acerca a mi rostro
y la acaricio con besos de miel,
ella me seduce y arranca mi piel,
lucho con mi alma y mi mirada mujer,
donde tu cuerpo es puro placer.
Mi espalda sangra, con lluvia, más placer.
En mi cama me atrapaban los sueños,
volcanes, pozos llenos y mujeres,
donde María escondía su rostro,
acariciando mi cara , toda mi piel,
con sus dedos, con su lengua de miel.
Sin duda, mi cura son tus ojos miel.
Escribo y pienso que es amor y no placer,l
o que siento en mis entrañas, en mi piel
que si dormí fue por estar en tus sueños,
donde anidé sin saberlo mujer,
viendo lo que es mío, un pequeño rostro
Día tras día, sin saberlo veo su rostro,
tu calmas mis esperanzas con placer,
nubes emigran a mi casa, mujer,
buscando el cielo más lejano, de miel.
Mi vida se transforma en los sueños
que están en tu ser, debajo de tu piel.
Caricias húmedas que marcan mi piel,
hacen de ti una mujer sin rostro
que sólo imagino en mi cama, en sueños
recordando unos momentos de placer
donde se repiten, con tus labios de miel,
sólo pienso que estaré contigo, mujer .
¡ Oh mujer!, entre tantas dame tu piel,
también tu rostro que me llena de placer,
viviré en tus sueños, reales de miel.
Decoro mi habitación de rostros
invisibles a mis ojos, a mi piel,
en noches oscuras, llenan de placer,
escucho el silencio de una mujer
que me invita a su cuerpo de leche y miel,
aparece a mi lado con sus sueños . . .
Dueño de mi deseo, espero, sueño,
la realidad se acerca a mi rostro
y la acaricio con besos de miel,
ella me seduce y arranca mi piel,
lucho con mi alma y mi mirada mujer,
donde tu cuerpo es puro placer.
Mi espalda sangra, con lluvia, más placer.
En mi cama me atrapaban los sueños,
volcanes, pozos llenos y mujeres,
donde María escondía su rostro,
acariciando mi cara , toda mi piel,
con sus dedos, con su lengua de miel.
Sin duda, mi cura son tus ojos miel.
Escribo y pienso que es amor y no placer,l
o que siento en mis entrañas, en mi piel
que si dormí fue por estar en tus sueños,
donde anidé sin saberlo mujer,
viendo lo que es mío, un pequeño rostro
Día tras día, sin saberlo veo su rostro,
tu calmas mis esperanzas con placer,
nubes emigran a mi casa, mujer,
buscando el cielo más lejano, de miel.
Mi vida se transforma en los sueños
que están en tu ser, debajo de tu piel.
Caricias húmedas que marcan mi piel,
hacen de ti una mujer sin rostro
que sólo imagino en mi cama, en sueños
recordando unos momentos de placer
donde se repiten, con tus labios de miel,
sólo pienso que estaré contigo, mujer .
¡ Oh mujer!, entre tantas dame tu piel,
también tu rostro que me llena de placer,
viviré en tus sueños, reales de miel.
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