anochecer
Poeta recién llegado
Maria encontró un libro empolvado en una caja. Parece que era de su madre, que hacia años habia comprado en una feria de garaje, que antes pertenecía a Oscar dueño de una florería del barrio El Cóndor, y que a Oscar se lo regalo su esposa, como recuerdo de un viaje a Mendoza, ella lo compro a una señora que vendia cosas porque necesitaba plata, mucho antes que eso, esas tapas duras estuvieron por España en la biblioteca de Bernarda, haciendo bulto entre muchas obras maestras de historias que se entregaban amor.
Ahora en las manos de Maria, aquel libro que nunca nadie leyó, despegando sus hojas con cariño Maria lo abrio, y empezó la aventura a la cual solo ella se animo.
Ahora en las manos de Maria, aquel libro que nunca nadie leyó, despegando sus hojas con cariño Maria lo abrio, y empezó la aventura a la cual solo ella se animo.