cesarlucil
Poeta que considera el portal su segunda casa
[FONT="]Karen, sabes lo mío, lo sabes por el fuego,
[FONT="]las rosas nunca esconden su música silvestre
[FONT="]y desdoblan campanas y párpados de seda
[FONT="]porque saben de toda la ternura del cisne.
[FONT="]El color de la tarde desborda sus espigas
[FONT="]y me llega el aroma del Este que latiendo,
[FONT="]hace temblar mis voces de pájaros dormidos
[FONT="]mientras bebo la copa breve de tus palabras.
[FONT="]Mis visiones de musgo siguen buscando hogueras
[FONT="]cuando ya no precisan nada más que tus labios
[FONT="]para cerrar los miedos que asisten a sus noches,
[FONT="]marineros de roca remando hacia tu rada.
[FONT="]Quiero decirte, Karen, mi precisa ternura,
[FONT="]mi lejana sonrisa, mi secreto de trigo,
[FONT="]que los días de fiebre ya no tienen cuadernos
[FONT="]donde dejar sus huellas de lágrimas sin rumbo.
[FONT="]Karen, sabes lo mío, lo sabes desde el tiempo
[FONT="]que juntos inventamos para forjar la historia
[FONT="]de nuestros corazones, laberintos gigantes
[FONT="]de perfectas madejas como nuestras tormentas.
[FONT="]las rosas nunca esconden su música silvestre
[FONT="]y desdoblan campanas y párpados de seda
[FONT="]porque saben de toda la ternura del cisne.
[FONT="]El color de la tarde desborda sus espigas
[FONT="]y me llega el aroma del Este que latiendo,
[FONT="]hace temblar mis voces de pájaros dormidos
[FONT="]mientras bebo la copa breve de tus palabras.
[FONT="]Mis visiones de musgo siguen buscando hogueras
[FONT="]cuando ya no precisan nada más que tus labios
[FONT="]para cerrar los miedos que asisten a sus noches,
[FONT="]marineros de roca remando hacia tu rada.
[FONT="]Quiero decirte, Karen, mi precisa ternura,
[FONT="]mi lejana sonrisa, mi secreto de trigo,
[FONT="]que los días de fiebre ya no tienen cuadernos
[FONT="]donde dejar sus huellas de lágrimas sin rumbo.
[FONT="]Karen, sabes lo mío, lo sabes desde el tiempo
[FONT="]que juntos inventamos para forjar la historia
[FONT="]de nuestros corazones, laberintos gigantes
[FONT="]de perfectas madejas como nuestras tormentas.