marquelo
Negrito villero
Acloparse al vuelo de la mariposa Alinearse a su extremidad con su salvataje
de aire
Dejar el tráfico del mundo a la mariposa para que aprenda
de los semicirculos excavados en los espejos en la balanza sacramental de los ojos
dirigiéndose abrazados con sus pestañas mirando al oeste
como la carne con deformidad de amor esa carne con sus erupciones elementales de letras
de laberintos con que se pintan tus cabellos
con ese aire frío que vela su miseria antes de beber la santidad pétrea de una vela
Como la mariposa Como el ave carnívora que esconde tu carmín
o tu voz que materializa todo lo que esconde los géiseres con sus aullidos
de final
Un hombre se extiende ante una mujer
tan individual como la rosa pretendiendo tocar una puerta
juntándose
acechándose con un calor de indio
de filo sacramental de los sexos
cargadas en todo el cuerpo
con esa carnocidad vocal que cree crecer ante la mecánica de lo feérico
que solo agoniza
ante una pelea de automóviles ante una puerta notarial
ante los vagos restos del mundo corriente.
de aire
Dejar el tráfico del mundo a la mariposa para que aprenda
de los semicirculos excavados en los espejos en la balanza sacramental de los ojos
dirigiéndose abrazados con sus pestañas mirando al oeste
como la carne con deformidad de amor esa carne con sus erupciones elementales de letras
de laberintos con que se pintan tus cabellos
con ese aire frío que vela su miseria antes de beber la santidad pétrea de una vela
Como la mariposa Como el ave carnívora que esconde tu carmín
o tu voz que materializa todo lo que esconde los géiseres con sus aullidos
de final
Un hombre se extiende ante una mujer
tan individual como la rosa pretendiendo tocar una puerta
juntándose
acechándose con un calor de indio
de filo sacramental de los sexos
cargadas en todo el cuerpo
con esa carnocidad vocal que cree crecer ante la mecánica de lo feérico
que solo agoniza
ante una pelea de automóviles ante una puerta notarial
ante los vagos restos del mundo corriente.