Corazón Delator
Poeta recién llegado
Toda una vida encerrado
en una cárcel de plata,
la crisálida de un sueño
que por no cumplirse mata.
Plácidamente dormido
hasta desplegar las alas
¿Qué mejor forma de morir
que revestido de gala?
Con el traje más hermoso
se disfraza una mortaja
para acabar enseguida
enterrado en un caja.
Aunque sé que estás tan cerca
pareces estar tan lejos
entre flores ya podridas
y tristes capullos viejos.
Qué efímero sentimiento,
qué criatura tan hermosa,
pues según viene se muere
de la forma más penosa.
Arráncame las dos alas
que una noche me pusiste,
no las quiero para nada
desde la hora en que te fuiste.
Y cuando yo por fin caiga
muriéndome en pleno vuelo,
dos negras gotas de sangre
derramarán sobre el suelo,
un grito desesperado
con mis ansias de libertad
sepultadas en tus ojos
y su fútil calamidad.
No hay nada que no daría yo
por ir a posarme otra vez
entre tus blancas manos
y delicada palidez.
Si tú no estás a mi lado
mi alma y carne no son nada,
una lágrima en la lluvia
si no tengo tu mirada.
En cuanto pasan unos días
olvidan la mariposa
los ojos de los extraños
que la vieron tan hermosa.
en una cárcel de plata,
la crisálida de un sueño
que por no cumplirse mata.
Plácidamente dormido
hasta desplegar las alas
¿Qué mejor forma de morir
que revestido de gala?
Con el traje más hermoso
se disfraza una mortaja
para acabar enseguida
enterrado en un caja.
Aunque sé que estás tan cerca
pareces estar tan lejos
entre flores ya podridas
y tristes capullos viejos.
Qué efímero sentimiento,
qué criatura tan hermosa,
pues según viene se muere
de la forma más penosa.
Arráncame las dos alas
que una noche me pusiste,
no las quiero para nada
desde la hora en que te fuiste.
Y cuando yo por fin caiga
muriéndome en pleno vuelo,
dos negras gotas de sangre
derramarán sobre el suelo,
un grito desesperado
con mis ansias de libertad
sepultadas en tus ojos
y su fútil calamidad.
No hay nada que no daría yo
por ir a posarme otra vez
entre tus blancas manos
y delicada palidez.
Si tú no estás a mi lado
mi alma y carne no son nada,
una lágrima en la lluvia
si no tengo tu mirada.
En cuanto pasan unos días
olvidan la mariposa
los ojos de los extraños
que la vieron tan hermosa.