Nada Vratovic
Poeta recién llegado
Me llamas mariposa
porque mis alas están hechas de fantasmas
y susurros
que te acogen al caer la noche.
Son alas extrañas, frías, retorcidas,
y aún así pueden protegerte.
Me llamas mariposa
porque vago en un vuelo colérico,
ininterrumpido
y a solas.
Nadie debe alcanzarme;
nadie debe ver los verdaderos colores de mis alas.
Me llamas mariposa
porque, en mi huída frenética,
adivinaste fragilidad,
y en lugar de detenerme,
seguiste mi vuelo desde el asfalto,
cada temblor, cada duda, cada cambio de rumbo.
Me llamas mariposa
porque estoy clavada entre tus manos,
y aún así
nunca he sido tan libre.
porque mis alas están hechas de fantasmas
y susurros
que te acogen al caer la noche.
Son alas extrañas, frías, retorcidas,
y aún así pueden protegerte.
Me llamas mariposa
porque vago en un vuelo colérico,
ininterrumpido
y a solas.
Nadie debe alcanzarme;
nadie debe ver los verdaderos colores de mis alas.
Me llamas mariposa
porque, en mi huída frenética,
adivinaste fragilidad,
y en lugar de detenerme,
seguiste mi vuelo desde el asfalto,
cada temblor, cada duda, cada cambio de rumbo.
Me llamas mariposa
porque estoy clavada entre tus manos,
y aún así
nunca he sido tan libre.
Última edición: