Los años gentiles la compusieron
Cual melodía perfecta, cual visión
Que más podría ser, si no una ilusión
Frenesí de fantasías que en ella ascendieron.
Un susurro de sus pétalos, suaves y rojos
Comanda la muerte de las rosas que se marchitan
Y las estrellas y la luna se citan
Añorando, ante el encuentro de sus ojos
Pues ni la sombra más oscura ni la luz más resplandeciente
Podrían jamás ser tan puras
Ni igualar la gracia que ondula en cada una de sus curvas
En cada movimiento lento y ardiente.
Y si esta mariposa de los sueños se llegara a cansar
Y volara lejos, en busca de más flores en las que se pueda posar
Una eternidad aun así le habría de esperar
Soy su inicio, soy su final y a mi debe regresar.
Cual melodía perfecta, cual visión
Que más podría ser, si no una ilusión
Frenesí de fantasías que en ella ascendieron.
Un susurro de sus pétalos, suaves y rojos
Comanda la muerte de las rosas que se marchitan
Y las estrellas y la luna se citan
Añorando, ante el encuentro de sus ojos
Pues ni la sombra más oscura ni la luz más resplandeciente
Podrían jamás ser tan puras
Ni igualar la gracia que ondula en cada una de sus curvas
En cada movimiento lento y ardiente.
Y si esta mariposa de los sueños se llegara a cansar
Y volara lejos, en busca de más flores en las que se pueda posar
Una eternidad aun así le habría de esperar
Soy su inicio, soy su final y a mi debe regresar.