Burbujeante es la condena
De este gran necesitar
Que parece una pena
Sintiendo morir por amar
Dando vida a la fragancia
Pudiendo sentir su respirar
Sintiendo la distancia
Desgarran dote al suspirar
Y ver el bien amado
Te sientes resucitar
Dejando el tiempo parado
No queriendo despertar
Pues estando a su lado
La vida vuelve a brillar
Con las mariposas del amado
Que con las tuyas bailan ya