Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
¿Qué pasa si ya no quedan mariposas?
en aquel lugar donde mueren las hadas,
si al final resulta que no hay más rosas
que aquellas que se marchitan al mirarlas.
¿Dónde fue a parar toda aquella magia?
aquella que una vez yo llamé inocencia,
y que hoy sólo es una espina clavada
en aquel rincón de mi corazón, olvidada.
Vi cómo se difuminaba el afecto, lo vi
desdibujarse ante el espejo en mi rostro
que guardó su sonrisa por un gesto serio,
en aquellas lágrimas que ahogaron el beso.
Nada más que celebrar, salvo las horas de vida,
salvo ese recuerdo que al final sana las heridas
y poco a poco se aleja en una mente que olvida,
qué si alguna vez fui feliz hoy no quedan mariposas.
en aquel lugar donde mueren las hadas,
si al final resulta que no hay más rosas
que aquellas que se marchitan al mirarlas.
¿Dónde fue a parar toda aquella magia?
aquella que una vez yo llamé inocencia,
y que hoy sólo es una espina clavada
en aquel rincón de mi corazón, olvidada.
Vi cómo se difuminaba el afecto, lo vi
desdibujarse ante el espejo en mi rostro
que guardó su sonrisa por un gesto serio,
en aquellas lágrimas que ahogaron el beso.
Nada más que celebrar, salvo las horas de vida,
salvo ese recuerdo que al final sana las heridas
y poco a poco se aleja en una mente que olvida,
qué si alguna vez fui feliz hoy no quedan mariposas.