Anne_
I killed Bukowski.
Conozco mi camino,
pero desconozco
este camino.
Ojala me hubiera vencido hace años,
ojala no hubiese despertado esta mañana,
ni dormido la noche de ayer.
Las astillas de mis uñas ya no sostienen el techo,
solo tengo corrientes y quebradas
agonizando mis ojos
sobre errores y tergiversaciones,
miro por la ventana del restaurant
pretendiendo que puedo pagar lo que he pedido,
pero la verdad es que no puedo,
pensé en saltar del puente y salté,
pensé en volver a saltar y estoy cayendo,
cayendo como los espíritus del coyote,
amplificando mis ecos, siempre estuve en exhibición,
supongo que todos lo estamos,
yo suelo agachar la cabeza
por considerarme un borrador en el expreso,
de niña nunca tuve muñecas, ahora las tengo zanjadas,
como las explosiones de mis corneas
y los clasificados de El Comercio,
estoy aquí, sobre miles de lagartos y perros cobardes,
y puedo cambiar mi vida,
pero no puedo hacerlo esta noche,
esta noche no puedo cambiar nada,
más de sesenta horas
patinando sobre los rayos del sol,
caminando en blanco y negro,
la maldad no aumentó
el mundo sigue igual de malo,
solo que ahora lo sabemos,
ahora sabemos tanto,
debería poder anunciarme al creador
y caigo sobre los zapatos,
descorazonada y con espigas de la tarde
sacudiéndose el invierno de la cabeza,
puedo cambiar mi vida,
pero no puedo hacerlo esta noche,
esta noche no puedo cambiar nada.
pero desconozco
este camino.
Ojala me hubiera vencido hace años,
ojala no hubiese despertado esta mañana,
ni dormido la noche de ayer.
Las astillas de mis uñas ya no sostienen el techo,
solo tengo corrientes y quebradas
agonizando mis ojos
sobre errores y tergiversaciones,
miro por la ventana del restaurant
pretendiendo que puedo pagar lo que he pedido,
pero la verdad es que no puedo,
pensé en saltar del puente y salté,
pensé en volver a saltar y estoy cayendo,
cayendo como los espíritus del coyote,
amplificando mis ecos, siempre estuve en exhibición,
supongo que todos lo estamos,
yo suelo agachar la cabeza
por considerarme un borrador en el expreso,
de niña nunca tuve muñecas, ahora las tengo zanjadas,
como las explosiones de mis corneas
y los clasificados de El Comercio,
estoy aquí, sobre miles de lagartos y perros cobardes,
y puedo cambiar mi vida,
pero no puedo hacerlo esta noche,
esta noche no puedo cambiar nada,
más de sesenta horas
patinando sobre los rayos del sol,
caminando en blanco y negro,
la maldad no aumentó
el mundo sigue igual de malo,
solo que ahora lo sabemos,
ahora sabemos tanto,
debería poder anunciarme al creador
y caigo sobre los zapatos,
descorazonada y con espigas de la tarde
sacudiéndose el invierno de la cabeza,
puedo cambiar mi vida,
pero no puedo hacerlo esta noche,
esta noche no puedo cambiar nada.