Anibal Rodriguez
Poeta adicto al portal
¡Que radiante tu frente seductora!
¡Que fulgor en tus ojos de lucero!
Y tu voz que es un trino de jilguero
me conmueve la fibra soñadora!
¡Que profunda mirada, encantadora!
¡Que pasión en tu cuerpo de princesa!
En tus labios, tan rojos, de cereza
se destilan las mieles tentadoras!
Son tus besos un néctar que me embriaga,
me sumergen en éxtasis profundo,
su dulzura me dejan errabundo
que mi mente, por nubes se divaga.
En tu aliento se siente la fragancia
del rosal, al llegar las primaveras,
y tus brazos, de sierpes placenteras,
a mi cuello se prenden con constancia.
¡Que divino regalo el de tenerte!
¡Que estupendo banquete el de besarte!
Es la dicha que pueda venerarte
y la gloria, el placer de poseerte.
Autor: Anibal Rodríguez.
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