Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo era feliz, con mis ganas de adorarte,
con las palabras pocas que dejabas por aquí,
era feliz y era extraño no tenerte
cuando se acercaba el frío
y en medio de un desatino
estaba yo pensando en ti.
Yo era feliz, aunque nunca me besaras,
aunque nunca disfrutaras mis sonrisas,
era feliz y era algo raro esta injusticia,
el amor de mártires era para mí
como una jungla de caricias
de esas que nunca recibí.
Era feliz tristemente a mi manera,
con las migas de un amor que no era mío,
y combatí contra la noche sin quererla
porque en el día había ruidos
que hasta el alma me aceleran.
Delantales sucios como mis labios al besarte,
mis lágrimas como un escudo
que nadie puede arrebatarme
y aun sigo creyendo que una vez me confortaste.
Y pensé en bajar los brazos
y en echarme a morir sin que me amaras,
pensé hasta en escuchar a los demás
y decir que la culpa es mía
y justo cuando me rendía,
pude un poco más.
Hoy por fin he roto el miedo
y me digo para mis adentros que soy yo,
que ya nunca toco el hielo
y que mi amor es primero
porque hoy que me amo, soy mejor.
con las palabras pocas que dejabas por aquí,
era feliz y era extraño no tenerte
cuando se acercaba el frío
y en medio de un desatino
estaba yo pensando en ti.
Yo era feliz, aunque nunca me besaras,
aunque nunca disfrutaras mis sonrisas,
era feliz y era algo raro esta injusticia,
el amor de mártires era para mí
como una jungla de caricias
de esas que nunca recibí.
Era feliz tristemente a mi manera,
con las migas de un amor que no era mío,
y combatí contra la noche sin quererla
porque en el día había ruidos
que hasta el alma me aceleran.
Delantales sucios como mis labios al besarte,
mis lágrimas como un escudo
que nadie puede arrebatarme
y aun sigo creyendo que una vez me confortaste.
Y pensé en bajar los brazos
y en echarme a morir sin que me amaras,
pensé hasta en escuchar a los demás
y decir que la culpa es mía
y justo cuando me rendía,
pude un poco más.
Hoy por fin he roto el miedo
y me digo para mis adentros que soy yo,
que ya nunca toco el hielo
y que mi amor es primero
porque hoy que me amo, soy mejor.