child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Marvento
Busco, eterno,
un rostro, otro,
y sólo encuentro
la misma cara
multiplicándose
atávica, cancerígena
en un firmamento que
rendido prostituye
sus estrellas.
Necesito un semblante,
dependo de un sol
y de una luna
porque ¿qué es el mar
sin las pinturas
retratadas en su lomo?
Un niño confundido,
un joven enfurecido...
Viejo ronco, entristecido.
Que rebalsen mis venas
de sangre; que fulminen
mis ojos las piedras;
crezcan bosques y malezas,
forníquense la aridez;
sean pintados mis rasgos,
esculpida mi fisonomía:
no quiero ser como un ponto
falto de olas, sin cielo que reflejar.
No quiero ser esa piedra
que el mar y el viento
se empecinan en erosionar,
su sedimento se acumula
e insinúa una forma:
células, capilares, vísceras,
ojos, sexo, extremidades...
¿Será un pájaro que volará
o una estatua que posará?
La sudestada calla la respuesta.
Busco, eterno,
un rostro, otro,
y sólo encuentro
la misma cara
multiplicándose
atávica, cancerígena
en un firmamento que
rendido prostituye
sus estrellas.
Necesito un semblante,
dependo de un sol
y de una luna
porque ¿qué es el mar
sin las pinturas
retratadas en su lomo?
Un niño confundido,
un joven enfurecido...
Viejo ronco, entristecido.
Que rebalsen mis venas
de sangre; que fulminen
mis ojos las piedras;
crezcan bosques y malezas,
forníquense la aridez;
sean pintados mis rasgos,
esculpida mi fisonomía:
no quiero ser como un ponto
falto de olas, sin cielo que reflejar.
No quiero ser esa piedra
que el mar y el viento
se empecinan en erosionar,
su sedimento se acumula
e insinúa una forma:
células, capilares, vísceras,
ojos, sexo, extremidades...
¿Será un pájaro que volará
o una estatua que posará?
La sudestada calla la respuesta.