Ramon bonachi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mary fue mi gran amor, no me acuerdo quien nos presentó, pero desde aquel instante los dos nos hicimos inseparables, ahora en la imprecisa quietud de la tarde me pregunto qué sucedió.
Solo sé, que en una tarde de primavera la vieron salir de casa, todos pensaban que estaba conmigo, yo no me enteré de nada hasta que alguien me apresó, juré que estaba viva la última vez que la vi, aquella maldita tarde alguien nos separó y ahora mientras alguien duerme en la sombra, crece el silencio en mi corazón.
Mary se fue y yo sigo aquí, encerrado en una celda por algo que no hice, mi único delito fue amarla, pero ella no murió de amor, Mary apareció ahogada en el lago donde solíamos pasear
Ahora Mary, con sus brazos dormidos, perfuma el rosal del cementerio, esperando que un día yo la pueda visitar.