NARVALVIANNI
Poeta recién llegado
Se sostiene el brillo en tu barrio
y la elegante luz de castilla a través de
tus ojos radiantes que al sol encasillan
y lo reduce a las sombras de la mirada tuya.
Y es que tu barrio tiene seres diurnos
rostros nocturnos, hermosas mujeres
que bajan la calle en su andar estereo
que desfilan en las esquinas de lo taciturno.
Pero que miren tus ojos, el centro mágico
que tiene tu mi mirada que muchos hombres
se han perdido solo mirando tu rostro
eres la mas bella en cuanto se trata de sublime.
Y estas a mi lado, y subes conmigo, radiante
esa misma luz me envuelve, yo te hablo
y escuchan en ti la suave voz del viento
acechan los nombres con sus corazones abiertos.
Te invito un helado,
ordenas una papa francesa
y mi estado de poeta
siempre a tus labios desea.
Te agarro de la mano, eres la decencia
cual porte de reina lavada con perfume
tocada por un hombre que escribe poemas
acompáñame ahora para sostenerme
que tu blancura sepa distinguir mi forma
Tu barrio es lejano, distante, siempre de fiesta
pero en aquella esquina vive Marisol
dicen que es gaia yo digo que es el sol,
solitaria, es mía, amo su lógica y su ciencia.
Dorada, perfecta como la lluvia,
delgada como un racimo de rosas,
blanca y única, frágil como una lira
quiero ser de ella, no esta conquistada.
y la elegante luz de castilla a través de
tus ojos radiantes que al sol encasillan
y lo reduce a las sombras de la mirada tuya.
Y es que tu barrio tiene seres diurnos
rostros nocturnos, hermosas mujeres
que bajan la calle en su andar estereo
que desfilan en las esquinas de lo taciturno.
Pero que miren tus ojos, el centro mágico
que tiene tu mi mirada que muchos hombres
se han perdido solo mirando tu rostro
eres la mas bella en cuanto se trata de sublime.
Y estas a mi lado, y subes conmigo, radiante
esa misma luz me envuelve, yo te hablo
y escuchan en ti la suave voz del viento
acechan los nombres con sus corazones abiertos.
Te invito un helado,
ordenas una papa francesa
y mi estado de poeta
siempre a tus labios desea.
Te agarro de la mano, eres la decencia
cual porte de reina lavada con perfume
tocada por un hombre que escribe poemas
acompáñame ahora para sostenerme
que tu blancura sepa distinguir mi forma
Tu barrio es lejano, distante, siempre de fiesta
pero en aquella esquina vive Marisol
dicen que es gaia yo digo que es el sol,
solitaria, es mía, amo su lógica y su ciencia.
Dorada, perfecta como la lluvia,
delgada como un racimo de rosas,
blanca y única, frágil como una lira
quiero ser de ella, no esta conquistada.
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