Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aun repiquetea su sonido en mis oídos,
mis dedos saltarines y persistentes
acariciaban cada tecla arrancándoles una voz.
Imperturbable, enigmática , y fiel
su cinta sin fin acogía mis recuerdos
enlazándolos en su estrecha y negra cintura.
Encapsulados en la añoranza
quedan perdidos, y dormidos en un desván
lleno de pasos , rayones y cicatrices.
que mis poemas les fueron dejando.