K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
El silencio se recoge en pedazos
en el camino de la noche
con ese insobornable impulso
de ahogar al dolor hecho hombre,
cara a cara, con las sombras
que se ensanchan roncas
y hacen nido en la espalda.
Imposible limpiar los ojos
y andar con la verdad,
escupir palabras de seda
confiar en la miseria de otras manos
en los cantos errados que se derraman
en la intemperie del alma.
Vengo con la boca adormecida
y los años que se beben las historias
dejándose caer entre altares alados
con litros de agua dulce
remojados siempre, en marzo.
Hay un líquido astrológico
haciéndose dueño de mis pupilas,
con olor a violín y sabor a mar
descolgándose de la laringe
buscando refugio, tal vez en tu memoria.