Abner
Poeta fiel al portal
Meses
Primavera
Te oí, te conocí, y sin pedir,
te regale a mí, te di lo que escribí,
y de ahí me caí, te perdí,
y mientras corrí, no fingí el miedo que sentí.
Espere, y pregunte por ti
y solo vi salir un arcoíris gris,
suspire hasta mil, me hundí y hundí
y después del fin, me aburrí y volví,
pero ya no quise vivir.
Nadie entra a mi cuarto,
nadie se da cuenta si hace falta algo.
Cuando todo me daba igual y nada tenía sentido,
llego una niña y me dijo tú puedes, cuentas conmigo.
Cuando todo en todo no podía empeorar,
al platicar con ella, todo solía mejorar y yo podía descansar.
En mi última hoja, cerré mis ojos y pensé en ti,
escribí tu sonrisa, y si alguien la borra, la volveré a escribir.
Soy el que sigue pensando que estar contigo un minuto más,
es un minuto menos que te voy a extrañar.
La niña me dio una razón para avanzar, se puso enfrente, tropecé,
y me levante enseguida asía la cima, pensaba que me verías y volverías.
Ella es hermosa, como la flor que delata mi primavera,
él es otoño y él, soy yo, ella será la belleza que siempre vuelva.
Debes querer entenderme para que logres ver que en verdad si me quieres,
o hazme entender, si este amor es verdad, porque tu no lo sientes?
La niña que me inspira, nunca leerá todo lo que le he escrito,
tal vez ya olvido que todos los días tenemos que orar, para que sea favorecido lo que sentimos.
Tienes la llave para entrar y decidir nunca salir sin mí,
más sin embargo nunca entraste,
o tal vez no entendiste lo que te di,
bueno, tal vez sí y te hiciste la que no supo oír,
porque tal vez simplemente lo que te ofrecí,
no era para ti.
Escribo mientras te veo en sueños,
es que si escribiera viéndote despierto en lo cierto,
esta noche no duermo, ni vuelvo…
volaré y volaré, y caeré hasta donde me canse.
Me hundiré y hundiré, tal vez así noten que si me arrepiento,
caeré y caeré, más allá de donde nadie ha vuelto.
Puede que me apresure al pensar que eras el amor de mi vida,
dicen que el tiempo te pondrá en el olvido…
La niña que me inspira, ya no es una niña, y yo aquí sigo,
sigo siendo el niño y el lobo del que todos han huido.
Primavera
Te oí, te conocí, y sin pedir,
te regale a mí, te di lo que escribí,
y de ahí me caí, te perdí,
y mientras corrí, no fingí el miedo que sentí.
Espere, y pregunte por ti
y solo vi salir un arcoíris gris,
suspire hasta mil, me hundí y hundí
y después del fin, me aburrí y volví,
pero ya no quise vivir.
Nadie entra a mi cuarto,
nadie se da cuenta si hace falta algo.
Cuando todo me daba igual y nada tenía sentido,
llego una niña y me dijo tú puedes, cuentas conmigo.
Cuando todo en todo no podía empeorar,
al platicar con ella, todo solía mejorar y yo podía descansar.
En mi última hoja, cerré mis ojos y pensé en ti,
escribí tu sonrisa, y si alguien la borra, la volveré a escribir.
Soy el que sigue pensando que estar contigo un minuto más,
es un minuto menos que te voy a extrañar.
La niña me dio una razón para avanzar, se puso enfrente, tropecé,
y me levante enseguida asía la cima, pensaba que me verías y volverías.
Ella es hermosa, como la flor que delata mi primavera,
él es otoño y él, soy yo, ella será la belleza que siempre vuelva.
Debes querer entenderme para que logres ver que en verdad si me quieres,
o hazme entender, si este amor es verdad, porque tu no lo sientes?
La niña que me inspira, nunca leerá todo lo que le he escrito,
tal vez ya olvido que todos los días tenemos que orar, para que sea favorecido lo que sentimos.
Tienes la llave para entrar y decidir nunca salir sin mí,
más sin embargo nunca entraste,
o tal vez no entendiste lo que te di,
bueno, tal vez sí y te hiciste la que no supo oír,
porque tal vez simplemente lo que te ofrecí,
no era para ti.
Escribo mientras te veo en sueños,
es que si escribiera viéndote despierto en lo cierto,
esta noche no duermo, ni vuelvo…
volaré y volaré, y caeré hasta donde me canse.
Me hundiré y hundiré, tal vez así noten que si me arrepiento,
caeré y caeré, más allá de donde nadie ha vuelto.
Puede que me apresure al pensar que eras el amor de mi vida,
dicen que el tiempo te pondrá en el olvido…
La niña que me inspira, ya no es una niña, y yo aquí sigo,
sigo siendo el niño y el lobo del que todos han huido.
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