SONRISA
Poeta adicto al portal
El negrolimpio de la noche
es quien atrae las voces,
cóncavo
al cual convergen las miradas
y amplia el amor,
no se huye de las fronteras
donde el deseo se aloja,
las arenas adustas
enfilan sus poros
a los orígenes del agua
y todo se anega,
su visión de oasis
perfuma las palabras
y la lengua
dialoga en el idioma de las papilas,
las manos
suscriben melodías
sobre las fuentes que resucitan a los besos
y el tiempo es presente,
incluso
al amanecer de nuestros nombres,
se declara la guerra al olvido,
el último aliento de los huesos se bebe
y afuera
la vida juega en la cuerda floja
del aburrimiento.
Última edición: