Así es. Cuando se pierden los estribos, es menester recuperarlos.
Si uno pierde los papeles, también ha de esforzarse en volver en sí. Y estar calmado...
Menos furia, y más empatía. Con una mujer, parece que la cosa va sobre ruedas.
Ésa es la idea del Génesis bíblico, pues no es bueno que el hombre esté solo.